lunes, 26 de septiembre de 2011

LA VUELTA AL COLEGIO

Comienza el nuevo curso y con ello las rutinas de siempre, los horarios, las prisas y la falta de tiempo.

Para todo ello, tanto los padres como los hijos necesitan un esfuerzo considerable. Los nervios están a flor de piel ya que se quiere tener todo preparado para los primeros días de colegio, por lo que es necesaria la existencia de un periodo de adaptación.

A continuación damos algunos consejos para que el proceso de adaptación sea lo menos problemático posible:

En primer lugar, es conveniente que a los niños se les vaya levantando a una hora más o menos temprana, poco a poco, para que no les resulte muy duro el hecho de madrugar cuando comiencen las clases propiamente dichas. Es normal que a los niños les cueste adaptarse al nuevo horario, teniendo en cuenta que han estado dos meses de vacaciones y por tanto, sin horarios establecidos.

También sería bueno el que los padres les acompañasen el primer día de colegio, para que los niños lo perciban como un día especial en el que todos los miembros de la familia estén implicados y así, contribuyan a hacerlo más agradable y llevadero.

Si es el primer día de clase y comienza a llorar desconsoladamente, es mejor reaccionar de la manera más normal posible para que el niño no siga considerando la situación cada vez más aversiva. Aportarle seguridad y confianza, y si se nos va de las manos, es mejor contar con algún otro miembro de la familia para que se encargue de llevarle al colegio.

Otra manera de contribuir a calmar los nervios del niño es hacerle partícipe de lo relacionado con la actividad escolar como por ejemplo, elegir el estuche que va a usar durante el año, la mochila, los cuadernos, etc. Incluso dejarle que colabore en forrar los libros, sujetando el celo, cortando el forro, etc.

Lo normal de estos días es que los niños se encuentren más nerviosos, irritables, con falta de apetito, problemas de sueño, etc. Pero esto suele durar alrededor de 20 días. Si estos síntomas se alargasen más, sería conveniente hablar con un especialista porque podría haber algún problema latente.

viernes, 20 de mayo de 2011

ÚLTIMOS AVANCES EN EL TRATAMIENTO DEL DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD

Los últimos avances en el tratamiento del Déficit de Atención (TDAH) consisten en técnicas modernas que nos llegan desde EEUU, donde se llevan usando durante aproximadamente 10 años con un éxito importante, tanto es así, que allí siempre como primera medida para el tratamiento se usa esta técnica por ser no invasiva.

Nosotros estamos totalmente de acuerdo en probar primero con alguna técnica no invasiva que esté avalada por investigaciones clínicas y científicas, existen estudios que nos indican que el neurofeedback es igual de eficaz que el tratamiento farmacológico, con un éxito de 7 de cada 10 casos tratados.

Estas técnicas consisten en que el niño o sujeto sean conscientes de sus estados internos para así modificarlos y conseguir con ello que consigan una mejora de la atención.

¿Cómo se consigue ésto?

Para ello es necesario un psicólogo cognitivo o neuropsicólogo experto en procesos atencionales que entrene al niño a ser consciente de sus propios procesos y a cambiarlos por otros que sean realmente eficaces, por otro lado necesitamos aparatos médicos que tomen señales de estos procesos para así poder tomar datos objetivos de cuándo el niño está concentrado o no.

Disponemos de lista de espera para el tratamiento.

viernes, 13 de mayo de 2011

EL NEUROFEEDBACK UN TRATAMIENTO EFICAZ EN EL TDAH


El TDAH, es un trastorno neurobiológico, que consiste en una disfunción en el funcionamiento de los neurotransmisores a nivel del lóbulo frontal, este desequilibrio produce una alteración en las ondas cerebrales registradas por EEG. El cambio en la amplitud y frecuencia de las ondas, nos produce un cambio en la atención del niño, así como en la hiperactividad; produciendo desconcentración y exceso de actividad.

¿Cómo se trata el TDAH ?

1. Con medicación, psicofármacos, los cuales mejoran la atención y disminuye una actividad motora, pero conllevan efectos secundarios que en el tiempo se pueden cronificar.

2. Terapia psicológica, consiste en que el niño aprende una serie de técnicas para el manejo de la atención y el control de su conducta. Los resultados son mas a largo plazo y con tiempos de regresión donde el niño a veces deja de aplicar lo aprendido, bien por desmotivación o alteración emocional.

3. Neurofeedback, que consiste en la medición de las ondas cerebrales a través de EEG, lo que lleva una evaluación para ver que partes cognitivas no están funcionando de manera correcta.

¿En qué consiste el tratamiento con Neurofeedback?

Se lleva a cabo una evaluación con EEG de la onda cerebral y se pone al sujeto ante una tarea que requiere concentración, cuando el sujeto consigue estar atendiendo, es decir, emite la onda adecuada, recibe información de que lo está haciendo bien, lo que le lleva a que se vaya modificando la honda cerebral la cual favorece que aprenda a estar concentrado durante periodos de tiempo cada vez más largos

¿Cómo son los aparatos?

Consiste en tres pequeños electrodos que se colocan en las orejas, a modo de pendiente y otro en la parte superior de la cabeza.

¿Necesita preparación previa?

No, simplemente la aplicación de una pequeña cantidad de crema donde se coloca el sensor.

¿Qué hace la máquina?

No hace nada, simplemente mide y registra las ondas del niño mientras hace la tarea, ya que se trata de un amplificador de señal.

A través de las maquinas no se puede modificar ninguna variable psicológica.


¿Cuándo se ven los cambios’

En 10 sesiones se ven cambios sustantivos; y en el tiempo entre 6 meses y 1 año y medio, dependerá del patrón de ondas que determina la evaluación, el tiempo de la evolución.

sábado, 7 de mayo de 2011

EL JUEGO Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO

Los padres usan el juego como una forma de mantener a los niños entretenidos y como un medio para obtener un tiempo de descanso necesario después de la jornada laboral. Pero la función principal del juego es el aprendizaje de una serie de estrategias cognitivas, afectivas y sociales que le facilitarán su integración en el mundo. Gracias al juego aprende a relacionarse, interactuar con los demás, a esperar turnos y a organizar su sistema cognitivo.

Cuando el niño es pequeño predomina un tipo de juego sin estructurar, donde el objetivo es explorar primero su cuerpo y las partes de éste, para pasar a aprender a establecer relaciones causa-efecto entre lo que ellos hacen y lo que ocurre como consecuencia en el medio.
Un poco antes del tercer cumpleaños del niño son típicos los juegos que implican mucho ruido. Es una época donde surge la imaginación, que junto a sus necesidades fisiológicas de movimiento le llevan a tirar, golpear objetos y explorar. Un objeto que al caer es capaz de producir un gran ruido, para el niño es algo emocionante por las características novedosas que ha sido capaz de producir como efecto de su conducta. Además de otro tipo de consecuencias secundarias como que se rompa el juguete, que mamá venga a regañarle o sencillamente obtener la atención del medio que le rodea.

Al principio el niño juega solo, pero a medida que crece, demanda la compañía de sus padres como compañeros de juego, para por ultimo, jugar con sus iguales.

A partir del tercer año de vida, los niños imitan la conducta de sus padres trasladándola al juego; de este modo adquieren estrategias y habilidades sociales y afectivas, a través del conocimiento de las reglas, turnos y el desarrollo de la empatía. Es típico el juego de imitar a la madre, para ello cambian al muñeco, le regañan, le dan de comer le llevan de paseo.
Del juego realizado con los padres aprenden a seguir reglas de comunicación, como esperar turnos; este aprendizaje es necesario para un adecuado conocimiento social que le permita interaccionar y jugar con sus iguales, de lo contrario, no tendrá éxito en los acercamientos con otros niños, y es probable que acabe jugando solo y que ninguno quiera jugar con él, al intentar imponer siempre sus reglas y no respetar las propias del juego.


Cuando el juego más inmaduro y agresivo se prolonga en el tiempo o es más intenso y frecuente de lo normal, es probable que esté intentando llamar nuestra atención debido a que tenga alguna inquietud o dificultad.

EL RINCON DE PENSAR NO FUNCIONA SIEMPRE

El rincón de pensar, no siempre funciona, a la vez que el niño se desarrolla, nuestras formas a la hora de educarle también tienen que desarrollarse. Es cierto que a cualquier edad han de existir unas normas, ya que éstas dan seguridad a los niños, les enseñan a saber lo que pueden y no pueden hacer. La sociedad está llena de normas, que hacen que la vida sea más fácil para todos. Debemos aprender a tolerar y respetar las normas que nos imponen los demás, si queremos que los demás toleren y respeten las nuestras. Los padres al hacer respetar unas normas en casa, les enseñan a saber enfrentarse y a actuar en el mundo en el que vivimos.

En edades más tempranas, en ocasiones es más sencillo establecer normas, pero a medida que van creciendo las cuestionan más. Por la importancia que tiene dichas normas en el bienestar de nuestros hijos debemos:


Ante la queja constante de las normas y el no respeto de éstas se puede:

  • Hacer partícipe a todos en la creación de las normas. Junto a los niños escribir una cartulina donde se especifiquen claramente y muy detalladas las normas a seguir por la familia, poner estas normas en un sitio visible para todos.
  • Al establecer una norma se debe ser constante en la aplicación de ésta.
  • Establecer de antemano unas consecuencias ante el incumplimiento de las normas, para evitar imponer castigos de manera impulsiva y excesiva.
  • No entrar en conflicto ante la queja de la norma.
  • No intentar razonar con el niño, simplemente recordarle la norma una vez.